Denver Camp 2025
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Denver Camp 2025
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Los participantes
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Agradecimientos
Bianca Montenegro LU9YBM Verónica Arenhardt LU9IVN, Franco Chioato LU3EFH y Toufic Salem LU8VJE representan a la Argentina y al RCA en el Camp Yota Americas 2025 que se realiza en Denver, Estados Unidos entre el 15 y el 20 de junio de este año.
Su participación ha sido posible gracias al soporte económico de la Fundación Yasme www.yasme.org a quien agradecemos el apoyo que realiza al desarrollo de las siguientes generaciones de radioaficionados.
El objetivo del Camp Americas 2025 (organizado por Youth on the Air https://www.youtube.com/@yotaregion2) es enriquecer la experiencia radial de los asistentes. Refinarán sus habilidades, participarán en experiencias únicas con tecnologías relacionadas con la radio (construcción de kits, concursos, construcción de antenas, operaciones vía satélite, estación de eventos especiales, etc.), conocerán a otros jóvenes radioaficionados a través de talleres y eventos sociales.
El programa de actividades prevista puede descargarse aquí.
Tambíén podrán seguirse en vivo algunas de las actividades por https://www.youtube.com/live/I7JFXlzjrKc
El RCA, a través de su Comisión YOTA, promueve la actividad radial de los colegas más jóvenes. Invitamos a los radioaficionados menores de 26 años a sumarse a la comisión (para ello no se requiere ser socio del RCA) completando la solicitud.
Sumate a YOTA de Argentina-
Bianca
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Franco
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Toufic
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Verónica
Mi nombre es Bianca Montenegro. Mi señal distintiva y categoría es LU9YBM, novicio. Tengo 23 años y soy radioaficionada desde agosto de 2023. Resido en Centenario, Neuquén. Actualmente, estoy en el nivel terciario, con tres finales pendientes para obtener el título de Traductora Pública en Inglés.
El principal motivo de mi viaje fue asistir al Campamento YOTA 2025 en Denver, Colorado. Aunque el campamento finalizó el 20 de junio, extendí mi estadía hasta el 23 para disfrutar unos días en la ciudad. Viajé sola desde Neuquén y, en Buenos Aires, me encontré con Vero (LU9IVN) y Franco (LU3EFH), con quienes continuamos el viaje hasta Denver. En el aeropuerto de Denver, nos encontramos con Toufic (LU8VJE).
Esta no fue mi primera experiencia en el exterior; el año pasado viajé a Canadá para el campamento YOTA 2024, y en 2017 fui a Florida por mis 15 años. Antes del viaje, me sentí bastante preparada, sobre todo por haber participado en un campamento YOTA previamente. Además, viajar acompañada me brindó mayor tranquilidad. La organización del campamento se encargó de la mayor parte de la planificación, por lo que solo nos preocupamos por nuestro alojamiento después del evento y por definir qué actividades realizaríamos al finalizar. Hablo inglés desde siempre, por lo que no tuve dificultades para comunicarme en Estados Unidos.
Durante el campamento, visitamos las estaciones WWV y WWVB del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología, y un día fuimos a cenar a “Main Event”, un lugar con juegos, laser tag y bowling, donde disfrutamos mucho. También conocimos la estación de servicio Buc-ee’s. Después del campamento, recorrimos el estadio Coors Field, la zona RiNo (the River North Art District) y el anfiteatro natural Red Rocks.
En cuanto a las actividades, participé en varias técnicas y culturales, como el tour por las estaciones, la visita a Buc-ee’s, el lanzamiento de globos de gran altitud y pico, y también asistí a un partido de béisbol de los Rockies en Coors Field y a un recital en Red Rocks. La experiencia de convivir con jóvenes de diferentes países en un intercambio cultural fue muy enriquecedora; compartimos dulces típicos de distintas naciones y conversamos sobre las diferencias en la comida y las costumbres. La organización del evento me sorprendió por su alto nivel, la dedicación de los voluntarios y la confianza que se les da a los jóvenes para liderar actividades técnicas y sociales. Además, me impresionó el acceso que algunos países ofrecen a recursos tecnológicos y educativos relacionados con la radioafición desde edades tempranas.
Esta experiencia cultural y social dejó una huella profunda en mí. Me ayudó a comprender que la radioafición no tiene fronteras y que la comunidad mundial de jóvenes radioaficionados está creciendo y fortaleciéndose. Pude mejorar mi inglés conversando con chicos de otros países y entender mejor cómo funciona la radioafición en Estados Unidos: su organización, las bandas, el proceso para obtener licencias y la importancia que le dan a la formación juvenil. Volví motivada, con nuevas metas: quiero obtener la licencia General, y también rendir los exámenes para las licencias canadiense y estadounidense. Además, deseo seguir promoviendo espacios para que los jóvenes puedan formarse, crecer y tener voz en la comunidad, y ya tengo proyectos con otros argentinos que asistieron al campamento, como activaciones y expediciones YOTA.
Durante el viaje enfrenté algunas dificultades, como la pérdida de voz a partir del segundo día, probablemente por la exposición al aire acondicionado, el aire seco o por hablar mucho en general. A pesar de ello, seguí participando activamente en las activaciones y en los QSOs, cuidando lo que podía de mi voz. Para otros jóvenes que quieran viajar al extranjero por primera vez, les recomiendo que se animen, aunque al principio dé miedo. Es una experiencia transformadora que amplía la perspectiva, sobre todo si representan algo que les apasiona, como la radioafición. Es fundamental tener una mente abierta, ganas de aprender y compartir, y prepararse con anticipación, practicando inglés y conociendo la cultura para aprovechar al máximo la experiencia.
Mi consejo para quienes consideran asistir a un campamento es que no lo duden. YOTA no solo es sobre radio; es una oportunidad que transforma, enseña, crea amistades y abre puertas a nuevas formas de vivir la radioafición. No son unas vacaciones; es una experiencia para aprender, representar a tu país y adquirir herramientas que, al regresar, debes aplicar y compartir para fortalecer la comunidad joven. Ir con esa mentalidad hace que todo sea aún más significativo.
Definitivamente, me gustaría volver a viajar, especialmente porque todavía soy considerada joven YOTA (cumpliré 24 años este año y la categoría cierra a los 25). Quiero aprovechar al máximo esta etapa, participando en todas las actividades posibles y, en el futuro, colaborar en la organización y coordinación del programa YOTA para apoyar a nuevas generaciones y devolver todo lo que esta experiencia me brindó.
Finalmente, quiero destacar lo importante que fue para mí ver cómo, a través de la radio, se pueden construir lazos tan fuertes entre personas muy distintas. La radioafición me permitió conectar y conocer gente que en otros contextos sería imposible de encontrar. Este viaje reafirmó que los jóvenes tenemos un rol clave en el futuro de la radioafición y que, trabajando en comunidad, se pueden lograr cosas increíbles. Volví con el corazón lleno, muchas ideas y un compromiso renovado para seguir creando espacios donde más jóvenes puedan vivir experiencias como la mía. Agradezco profundamente al Radio Club Argentino y a todas las personas e instituciones que confiaron en nosotros y facilitaron este viaje. Gracias a ese apoyo, pudimos representar a nuestro país y vivir una experiencia que siempre llevaré en el corazón.
Mi nombre es Franco Chioato, tengo 21 años y soy de Villa Ballester, Provincia de Buenos Aires. Estudio Ingeniería Electrónica en la UBA, mi plan principal es, algún día, dedicarme de lleno al sector aeroespacial, pero estoy abierto a cambios.
Debido a una mezcla de inquietud, pasión por el conocimiento y la curiosidad que -creo yo- tanto me caracterizan, hace casi dos años me picó el bichito de la radioafición. Después de ver muchísimos videos y leer por internet, en un acto muy impulsivo me compré un Handy para empezar a escuchar y apenas pude me anoté en el curso que da el RCA. Hoy puedo decir que soy radioaficionado Novicio orgulloso titular de la LU3EFH (y recientemente también Technician titular de la KR4ESR, pero eso lo voy a contar en un rato).
Cuando estaba haciendo el curso nos contaron sobre YOTA, las distintas actividades que se hacen para promover el hobbie en los jóvenes y los encuentros que se llevan a cabo en otros países. Desde ya me pareció genial, y apenas tuve la licencia me sumé a la comisión YOTA para comenzar a ser parte de todo eso.
A principios de año se empezó a ver la posibilidad de viajar junto a otros argentinos al campamento en Denver, unos meses más tarde cuando se confirmó explotamos de felicidad y junto a Bianca LU9YBM, Verónica LU9IVM y Toufic LU8VJE hicimos un grupo en WhatsApp y empezamos a planear todo. En particular todo ese proceso de anticipación al viaje estuvo buenísimo para mí porque, si bien yo hice una experiencia de intercambio hace unos años, había sido solo, y ahora éramos varios para compartir y solucionar dudas sobre que papeles preparar, que cosas llevar, o simplemente para hablar y subir la emoción colectiva por el viaje. Cuando nos quisimos dar cuenta ya estábamos esperando para abordar el avión en Ezeiza: nos esperaba una semana llena de experiencias.
Siendo honesto tenía bastante miedo antes de viajar. Cuando surgió la posibilidad de aplicar al campamento suponía que allá iban a ser bastante experimentados, y yo tenía la licencia hacía no tanto, relativamente poca experiencia, y ni hablar de tener una estación propia cómo para practicar, o algún radioaficionado en casa para escuchar operar.
Al comentarle mi inquietud a los colegas del Club todos estuvieron muy dispuestos a ayudarme, me pusieron a operar en todos los modos y bandas posibles desde la estación del club, me dieron consejos de todo tipo y hasta me prestaron equipos. Fue en serio valiosísimo para tener un acercamiento más real a las bandas y llegar con muchísima más confianza al campamento en Denver.
En cuanto al idioma, por suerte inglés estudio desde chico y nunca fue un problema, pero me inquietaba un poco saber cómo era operar en ese idioma, la jerga de la radio entre los angloparlantes, o si quizás tenían algún modismo o formas distintas de hacer las cosas en el aire. Por suerte hoy en día el internet nos permite tener todo a un par de clicks de distancia y pude interiorizarme bastante en ese sentido.
El campamento se desarrolló en la Ciudad de Thornton, al norte de Denver, en Colorado. A la noche dormíamos en un hotel, y durante el día realizábamos distintas actividades tanto en un centro cercano cómo en los alrededores, con un itinerario muy variado y para todos los gustos.
Tuvimos varias charlas y talleres en los que me pasó mucho que yo ya tenía alguna noción previa, pero que me ayudaron un montón a profundizar en los temas, y a hacer preguntas concretas a gente que sabía cómo responderlas al detalle. Así sucedió por ejemplo en la charla de “Programación de radios”, que dio Will AA4WJ, que trabaja en una compañía que de dedica únicamente a eso.
Uno de los días lanzamos un globo de gran altitud, que tenía un transmisor de radio incorporado que nos permitió escucharlo y luego seguir su ubicación por internet. Me tocó ayudar con la preparación y hacer en voz alta la cuenta regresiva para el lanzamiento, fue muy divertido y también emocionante.
También tuve la oportunidad de hacer mi primera activación de campo. Podíamos elegir entre SOTA (Cumbres en el aire) o POTA (Parques En El Aire). En mi caso elegí SOTA, y pude hacer radio desde la cumbre de la Genesee Mountain, lo que sin dudas fue un desafío, pero la pasamos genial. Algo similar hicimos desde el predio de la WWV, una emisora de radio que transmite la hora a toda la región de forma ultra precisa tanto en fonía para que la gente la escuche, cómo en forma digital para calibrar radio-relojes y algunos equipos especializados.
Otro de los highlights del campamento fueron las radios ICOM con D-STAR que nos dieron para usar durante toda la semana. Muchos nunca habíamos usado un Handy de esas características, y entre todos rápidamente nos pusimos a investigarlos. ¡Hasta llegamos a mandarnos fotos por radio, que se decodificaban en la pantalla en tiempo real!
El gran día, al menos para mí, fue el jueves. Durante la mañana hubo un paso increíble de la Estación Espacial Internacional sobre Estados Unidos, y se coordinó con ARISS (un programa que promueve la radioafición desde el espacio) para que podamos hablar, desde el campamento, con una astronauta que está actualmente viviendo en la Estación. En particular tuve la posibilidad de hacerle tres preguntas sobre su experiencia en el espacio, y escuchar su respuesta en vivo.
Para alguien cómo yo que desde chico tiene una fascinación absoluta por el espacio fue una experiencia impagable, que pudo emocionarme hasta las lágrimas y que sin dudas no hizo más que alimentar la pasión que siempre tuve, y a la que ahora me estaba aproximando aún más con la radioafición. Todo el proceso fue inmortalizado no solo en una transmisión en vivo por YouTube, sino que también en una nota que grabó 9News, un medio televisivo local de Colorado.
Y aunque parecía que ese día no podía mejorar, recién empezaba, y todavía tenía que seguir estudiando: a la noche rendía el examen para internacionalizar formalmente mi pasión por la radio y obtener una licencia estadounidense. La posibilidad de hacerlo había sido mencionada levemente en una comunicación previa al campamento, pero para mí no pasó nada desapercibida, y busqué el material para ponerme a estudiar. Si bien no era muy difícil, pues los aspectos técnicos son los mismos en todos lados, la reglamentación cambia, y estaba un poco nervioso. Por suerte me fue bien y unos días después me confirmaron que ahora soy titular de la KR4ESR.
Este tipo de experiencias tienen algo muy valioso más allá de lo técnico que es el intercambio, y esto estaba muy bien contemplado en el itinerario, con actividades de dispersión como Bowling, fichines, y hasta una pool party. Éramos jóvenes de un rango etario bastante grande y provenientes de distintas culturas y países, cada uno con sus costumbres y formas, pero todos supimos entendernos y llevarnos increíble, así como compartir cosas típicas de cada lugar. Los argentinos podemos jactarnos de lo popular que hicimos el mate.
Definitivamente ahora veo la radioafición con otros ojos. Me volví con una idea muchísimo más amplia de lo que se puede hacer en el hobbie, y con ganas de seguir creciendo. Cada uno allá tenía un área que más le interesaba, o algo en lo que se especializaba el club del que era parte. Inspirado por una colega volví con ganas de hacer más satélites y de hecho ya empecé a experimentar con eso, a corto plazo me gustaría también empezar a aprender CW. Con los otros argentinos ya estamos en conversaciones para hacer algunas activaciones de campo en algún lugar del país.
Las costumbres a la hora de salir al aire allá son un poco distintas. Así cómo me llevo algunos aprendizajes técnicos y operativos muy buenos, sobre todo para concursos o en las formas de anotar contactos, hay cosas que prefiero mantener cómo las aprendí en Argentina. Muchas veces no usan al 100% el alfabeto fonético, y simplemente dicen las letras, también conocí mucha gente que tiene grabado el CQ, y cuando quieren llamar tocan un botón para darle play… no los juzgo, pero para mí pierde un poco la emoción.
Algo que sin dudas me pasó, y que creo que al resto de los chicos que viajaron conmigo también, es que volví con ganas de replicar este tipo de experiencias de forma local. Neil WB9VPG, el director del campamento, Neil dio una charla explicando el paso a paso de planear estas actividades, desde los roles que tiene que haber hasta recomendaciones de comida, alojamiento, cronograma, etcétera.
Creo que los jóvenes Radioaficionados argentinos se podrían beneficiar mucho de una experiencia así realizada de forma masiva, ya veremos qué podemos hacer…
Si bien no tuve dificultades concretas que pueda describir, los miedos están siempre, y más estando en un país que no es el tuyo. En lo personal creo que es importantísimo mantenerse calmo y mostrarse seguro ante cualquier situación, si uno hace las cosas de buena manera y con las intenciones correctas muy probablemente van a salir bien.
Si tuviera que darle algún consejo a alguien que va a viajar por primera vez es que se organice muy bien, llevé todos los papeles (y fotocopias) de lo que puede llegar a necesitar, y que trate aprovechar todas las oportunidades que se le presenten. En mi experiencia una conversación con la persona correcta puede cambiarte la vida, por lo que está buenísimo hacer todas las preguntas y escuchar tanto a los superiores como a los pares, con los que muchas veces te podes llevarte grandes sorpresas.
A cualquier joven radioaficionado (¡o radioaficionada!) que esté pensando ir a una experiencia así le diría que lo haga sin ninguna duda. Este tipo de experiencias dan, de alguna manera, otros ojos para ver en este caso el hobbie, pero también el mundo, no solo aportándote conocimientos, sino que, ampliando infinitamente tus horizontes, mostrándote otras realidades que, permitiéndote, por un lado, valorar muchísimo de dónde venís, y por otro, tomar dimensión de lo que es posible y usarlo cómo incentivo para ir por más.
Definitivamente viajaría de nuevo si se vuelve a dar la oportunidad, pero me gustaría también que más gente pueda hacerlo.
Me gustaría finalmente agradecer infinitamente al Radio Club Argentino y a la Fundación YASME por hacer posible mi participación, a todos los colegas del Club que sábado a sábado me ayudaron y ayudan a crecer en el hobbie, y a YOTA Américas y todo el staff del campamento por la semana increíble que nos hicieron pasar.
Mi nombre es Toufic Eduardo Salem, y tengo 25 años. Soy radioaficionado desde el año 2021, que realice el curso en el Radio Club Argentino y pertenezco a la categoría novicio, con LU8VJE. Resido en General Roca, Río Negro. Actualmente soy Licenciado en Economía Empresarial y sigo estudiando.
El principal motivo de mi viaje fue profundizar mis conocimientos, aprender cosas nuevas y compartir con colegas radioaficionados en un ambiente donde la radio era algo cotidiano y de todos los días. El viaje duró exactamente una semana, incluyendo los traslados. Viajé solo en los vuelos y traslados, pero en el destino esperé al resto de argentinos con quienes comenzamos juntos la experiencia en el YOTA Camp.
Antes de partir, me sentí con un nivel aceptable de preparación. Estudié algo de inglés, revisé información sobre campamentos anteriores y repasé las preguntas técnicas del banco para el examen de novicio. La organización del viaje fue principalmente gestionada por la dirección del campamento, por lo que no requirió una planificación adicional de mi parte. Hablaba el idioma del país que visitaba, y aunque en principio me preocupaba la comunicación, al final no fue un problema.
Durante el campamento, visitamos la ciudad de Denver, Colorado. Aunque el tiempo para recorrerla fue limitado, pudimos conocer Genesee Park, donde realizamos una activación SOTA, y la estación WWV y WWVB, que transmite la hora UTC en distintas frecuencias y está emplazada en una zona rural de la ciudad. También visitamos tiendas y mercados cercanos al hotel. Las actividades principales estuvieron relacionadas con la radio: operamos en el shack con la señal W0Y, realizamos charlas sobre globos de altura (HAB y pico balloon), actividades SOTA y POTA, programación de equipos, y una charla llamada "Train the trainer" dirigida a miembros de clubes que pueden ser futuros anfitriones en campamentos. Además, armamos un QRP con su antena en un taller técnico, lo cual fue muy divertido. Visitamos las estaciones WWV y WWVB, donde pudimos hacer visitas guiadas y resolver dudas, y realizamos una activación en Genesee Park (W0C / FR – 194) en una actividad SOTA.
Me sorprendió mucho el nivel de tecnología y preparación que tiene la radioafición en ese país. La experiencia cultural y social también fue significativa, ya que compartí con jóvenes de diferentes culturas, lo cual enriqueció aún más la vivencia.
Este viaje impactó positivamente en mi visión de la radioafición. Volví con más ganas de investigar y poner en práctica lo aprendido aquí. Aprendí mucho sobre nuevas tecnologías y actividades, como las relacionadas con globos y la transmisión del horario, que no había tenido la oportunidad de experimentar antes. Además, esta experiencia cambió mis perspectivas y metas personales, motivándome a seguir aprendiendo y profundizando en el tema.
En cuanto a dificultades, enfrenté algunos problemas con los vuelos, pero no fueron mayores. Los superé con paciencia y organización. Para quienes deseen viajar al extranjero por primera vez, recomiendo aprovechar al máximo la experiencia y las actividades, ya que son únicas y muy enriquecedoras.
Mi consejo para los jóvenes que están considerando asistir a un campamento es que no duden y que vayan. La experiencia será muy positiva en un ambiente sano, cuidado, y con personas predispuestas a que todos aprendan y hagan contactos. Sin duda, me gustaría volver a viajar, principalmente para seguir en contacto con el mundo de la radio durante varios días, compartiendo con pares que sienten la misma pasión y con guías que enseñan con entusiasmo.
Para finalizar, solo quiero agradecer a quienes hicieron posible esta experiencia y motivar a otros jóvenes a sumarse a los campamentos en la medida de lo posible.
Mi nombre es Verónica Natalia Arenhardt, y mi señal distintiva es LU9IVN, siendo categoría novicia. Tengo 21 años y llevo siete años como radioaficionada. Actualmente vivo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, aunque soy de Posadas, Misiones. En este momento, estudio ingeniería electrónica en la Universidad de Buenos Aires.
El viaje que realicé tuvo como principal motivo asistir como representante de Argentina en el campamento YOTA de la región 2, que se llevó a cabo en Denver, Colorado, Estados Unidos. La duración fue de aproximadamente nueve días, y no viajé sola, sino acompañada por otros jóvenes que también representaron a nuestro país. Aunque no era la primera vez que viajaba al exterior, sí fue la primera vez que lo hacía sin la compañía de mis padres.
Antes del viaje, me sentí relativamente preparada. Cuando me confirmaron que asistiría al campamento, la mayoría de los detalles ya estaban organizados, así que me enfoqué en buscar lugares para visitar en mis ratos libres y en preparar mis documentos. La planificación contó con ayuda de mis padres y recursos en internet. Hablo inglés de nivel escolar, por lo que en algunos momentos tuve dificultades para comunicarme, pero en general pude entender y ser entendida.
Durante el viaje, uno de los lugares que más me impresionaron fueron las estaciones de NIST WWB y WWVB, que ofrecen el servicio de transmisión del tiempo. El predio es increíble y parecía sacado de una película de ciencia ficción retro. Realizamos muchas actividades, como charlas sobre programación de radios y globos de gran altitud. Construí un transceptor y un dipolo de 20 metros, y lanzamos tres globos: uno de gran altitud, que fue recuperado ese mismo día, y otros dos de pico que aún permanecen en el aire. También hice mi primera activación POTA en el Two Ponds National Wildlife Refuge. En mis ratos libres, intentaba encontrar un lugar tranquilo en el shack para hacer contactos y aprender más. Durante el campamento, tuve la oportunidad de relacionarme con jóvenes de diferentes países, como Austria, Francia, Italia y con locales, con quienes compartí muchas charlas y espero mantener el contacto.
Lo que más me sorprendió fue el uso de los handys (ICOM ID-52PLUS) que nos dieron al inicio, con los cuales pasamos todo el campamento enviando fotos y compartiendo ubicaciones. La última noche en el hotel, me invitaron a tomar té y a jugar un juego francés de cartas sobre fuegos artificiales. Aunque jugamos muy mal, nos reímos muchísimo, y esa experiencia quedó grabada en mi memoria.
Este viaje tuvo un gran impacto en mi forma de ver la radioafición. Me dio mayor confianza en mi manera de operar, ya que siempre sentí algo de inseguridad y miedo a cometer errores. Escuchar a muchas personas operando y ver que no hay una sola forma correcta de hacerlo me ayudó a entender que puedo experimentar y aprender. También aprendí que, en persona, las licencias se pueden presentar diciendo los números sin necesidad de usar el código fonético, y que no es necesario gritar al llamar, como pensaba antes.
La experiencia me motivó a salir de mi zona de confort y a seguir participando en actividades relacionadas con la radio. Me reafirmó el objetivo de convertirme en expedicionista en el futuro y a explorar nuevas metas dentro de esta pasión.
En cuanto a los desafíos, no enfrenté dificultades mayores durante el viaje. Si tuviera que dar un consejo a otros jóvenes que quieran viajar al extranjero por primera vez, sería hacer una lista de cosas imprescindibles, como documentos, seguros, dinero de emergencia y conectividad. Esto ayuda a evitar complicaciones en el aeropuerto o en una ciudad desconocida.
Para quienes están considerando participar en un campamento, les diría que vayan con la mente abierta a nuevas experiencias. Es una oportunidad intercultural increíble, donde conocer gente maravillosa que comparte el mismo hobby, proveniente de diferentes países, enriquece mucho y deja recuerdos inolvidables.
Agradecimiento del Radio Club Argentino a YOTA Américas
Desde el Radio Club Argentino, reconocemos y valoramos el enorme trabajo que el director de Youth on the Air “YOTA” Neil Rapp WB9VPG y su destacado equipo de colaboradores realiza con tanta dedicación. Su compromiso e incansable labor en convocar a todos los jóvenes radioaficionados del mundo en un evento tan especial y enriquecedor demuestran su verdadera pasión por promover la radioafición entre las nuevas generaciones. Gracias a su esfuerzo, estos campamentos se han convertido en un espacio de encuentro, aprendizaje, amistad y crecimiento personal, donde los jóvenes comparten una misma pasión que trasciende fronteras y culturas.
Es particularmente destacable como desde el 2023 la participación de los jóvenes argentinos en YOTA ha ido en constante aumento, reflejando no solo el interés y entusiasmo de nuestra juventud, sino también la efectividad de las iniciativas de YOTA para motivar e integrar a los jóvenes en esta comunidad global. La oportunidad de interactuar con colegas de diferentes países, aprender nuevas habilidades y experimentar la magia de la radio en un entorno tan estimulante y multicultural, es sin duda una experiencia que marcará sus vidas y los inspirará a seguir promoviendo la radioafición en sus respectivas regiones.
Estamos convencidos de que, gracias a esfuerzos como los suyos, las generaciones de radioaficionados continuarán creciendo, innovando y manteniendo viva esta apasionante actividad que tanto nos une.
Agradecimiento del Radio Club Argentino a la Fundación YASME por su apoyo a YOTA Argentina
El Radio Club Argentino, expresa su más profundo y sincero agradecimiento a la Fundación YASME por el generoso aporte financiero destinado a solventar gastos de traslado al exterior de los jóvenes de YOTA Argentina. Este respaldo representa mucho más que una ayuda económica; simboliza un compromiso firme con la formación y el desarrollo de los jóvenes talentos en el ámbito de la radioafición, así como con la difusión de nuestra pasión a nivel mundial.
Nos sentimos sumamente honrados y privilegiados de contar con una institución tan reconocida y comprometida con los valores de la radioafición y el apoyo a las nuevas generaciones. La Fundación YASME ha demostrado ser un ejemplo de dedicación y visión a largo plazo, promoviendo iniciativas que inspiran a los jóvenes a explorar, aprender y crecer en este fascinante mundo de las comunicaciones por radio.
Este aporte financiero que permite a los jóvenes viajar a los a Campamentos YOTA a distintas partes del mundo donde no solo se enriquecen los conocimientos, sino que también fortalecemos los programas y actividades de YOTA Argentina, lo cual no nos cabe ninguna duda que también contribuirá a la formación de futuros líderes en la comunidad radioaficionados, fomentando la innovación, el espíritu de camaradería y la responsabilidad social. Gracias a esta colaboración, podremos ampliar nuestros horizontes, ofrecer nuevas oportunidades a los jóvenes y continuar promoviendo la radioafición como un medio de unión, aprendizaje y servicio a la comunidad.
La labor de la Fundación YASME en favor de la radioafición y su apoyo decidido a iniciativas como YOTA Argentina reflejan una visión compartida de promover la paz, la comprensión internacional y la educación a través de las comunicaciones. Nos comprometemos a maximizar cada recurso recibido para generar un impacto positivo en la vida de los jóvenes participantes y en toda nuestra comunidad.
Reiteramos nuestro más sincero agradecimiento por su confianza y su valioso apoyo. Esperamos seguir fortaleciendo esta alianza que nos impulsa a seguir promoviendo la radioafición y a seguir formando a las futuras generaciones de radioaficionados en nuestro país y en el mundo.
Viaje y día 1










Día 2


Día 3




Día 4









