Corría el año 1921. Hipólito Yrigoyen era Presidente de los argentinos y desde hacía tres años el mundo en general y Europa en particular se encontraban en franca recuperación de los horrores de la Primera Guerra Mundial.

En lo que se refiere a las comunicaciones, entre febrero y abril aparecían las primera válvulas transmisoras para uso experimental y de radioaficionados fabricadas por General Electric y distribuidas por la RCA, que comprendían la serie la UV 202 (5W), UV 203 (50W) y UV 204 (250W) a un costo de 8, 30 y 110 dólares. Estas válvulas y sus posteriores modificaciones darían un gran impulso a la radioafición y radiodifusión comercial que pronto llegaría.

P. Godley (2XE) radioaficionado norteamericano de gran experiencia en recepción y fabricante de los receptores “Paragon”, provisto de un superheterodino parte para Escocia. Instalado en una carpa de lona, y con una antena tipo Beverage de 2 longitudes de onda, escucha unas 36 estaciones de USA, la mayoría en OC. Aparecen en mayo las válvulas rectificadoras Kenotron y las RCA UV 216 y UV 217. Raymond H. Heising, en el número de agosto de 1921 de QST describe el sistema de modulación de corriente constante que aún lleva su nombre. Aparece el tríodo UV 210A con filamento de tungsteno, marca Radiotron. La estación de radioaficionado norteamericana 1BCG, en cuya construcción tuvo gran desempeño E. H. Armstrong, utiliza uno de los primeros transmisores controlado con oscilador maestro.

Es difícil precisar la fecha determinada en que se realizaron las primeras comunicaciones radiotelegráficas entre aficionados en nuestro país, ya que a principios del siglo XX las experiencias se realizaban a pequeña escala en laboratorios. Sin embargo, en el año 1898, el Ing. Tebaldo Ricaldoni en su obra “Apuntes de Física”, aprobado por el Ministerio de Instrucción Pública en enero de 1900, detalla el “Telégrafo Sin Hilos” de Marconi, “utilizando las vibraciones de Hertz”. En ésa misma época varios establecimientos educacionales realizaban sus propias experiencias en la materia, entre las que se destacan las del Colegio San José de los padres Bayoneses, realizadas por el R.P. Lamanne y las del Colegio del Salvador, que tuvo una estación a cargo del Padre Senra y donde también realizaron sus experiencias el Ing. Christensen y el R.P. Jorge Van Schildt. El 15 de octubre de 1913 por Decreto del Gobierno Nacional, se autoriza a Teodoro M. Bollocq a “establecer dos estaciones corresponsales de radiotelegrafía” a instalarse en el Boulevard Callao 1600 y la Quinta Valparaíso de San Isidro, Prov. De Bs. Aires.

La “Telegrafía Sin Hilos”, que había comenzado con rudimentarios experimentos de laboratorio, había alcanzado en 1920 un extraordinario desarrollo y el invento de la válvula termoiónica y las comunicaciones por onda espacial (reflejada), ampliaron el radio de acción de las estaciones hasta hacerlo ilimitado. El mundo se vio inundado de receptores de todo tipo, motivando a personas estudiosas a querer construir sus propios receptores y posteriormente también transmisores para comunicarse con otros experimentadores.

La radioafición en nuestro país ya contaba con un gran número de adeptos y para cristalizarla hacía falta crear un organismo civil que nucleara a esa masa de aficionados. El 24 de setiembre de 1921, en el estudio del Dr. Francisco López Lecube, Corrientes 1212, se dio cita un núcleo de experimentadores para constituir una asociación que tendría como objetivo reunir y agrupar a los aficionados a la radiotelegrafía y radiotelefonía.

La iniciativa tuvo el éxito que merecía y fue así que en la noche del 21 de octubre de 1921 se reunieron en el Salón de Actos Públicos del Diario “La Prensa” de Rivadavia 564, alrededor de una mesa que aún se conserva en el hall de nuestro edificio social, 76 aficionados para dar nacimiento al Radio Club Argentino.

Su primera Comisión Directiva estaba integrada de la siguiente forma: Presidente, Capitán de Fragata Luis F. Orlandini; Vicepresidente, Juan Quevedo; Secretario: Dr. Guillermo Rojo; Tesorero, Ing. Teodoro F. Bellocq; Vocales, César J. Guerrico, Dr. Enrique T. Susini y Dr. Francisco López Lecube.

Las autoridades elegidas no eran desconocidas entre sí. El Capitán de Fragata Luis F. Orlandini se desempeñaba en el Ministerio de Marina como Jefe de Comunicaciones Navales, y en razón de su cargo, mantenía desde los inicios de la radioafición un fluido vínculo con sus primeros seguidores. Es así como se convierte en el principal interlocutor con las autoridades nacionales, que al comprobar el importante desarrollo de las radio experimentaciones en la Argentina, darán el respaldo necesario para su evolución.

La pasión por la experimentación en radiotelegrafía y radiotelefonía los reunía desde hacía tiempo, especialmente en la casa de Juan Quevedo, quien sabía despertar el interés de los aficionados con sus transmisiones radiotelefónicas. Concurrían asiduamente los hermanos Rodolfo y Manuel Evers, Ignacio Gómez Aguirre, Miguel Mujica, Luis Romero, César Guerrico y Enrique Susini, entre otros. Este grupo de “románticos e ingeniosos descubridores de misterios, experimentado una y otra vez, extraían de la física y de la electricidad las bondades ocultas al conocimiento de entonces y, con elementos artesanales de fabricación propia, asomaban a ese ignoto espectro de radiofrecuencia con las primeras transmisiones argentinas”.

Al crearse, el 21 de octubre de 1921, el Radio Club Argentino se convierte en la tercera sociedad de esta clase en el mundo, ya que hasta ese momento sólo lo precedían la RSGB -Radio Society of Great Britain-, fundada el 5 de julio de 1913 y la ARRL -American Radio Relay League-, el 16 de mayo de 1914.

La joven entidad pronto comenzó a desarrollar los objetivos de su fundación, algunos de los cuales aún se encuentran en los Estatutos Sociales y otros que el tiempo y el desarrollo de la técnica hicieron obsoletos.

Distintos lugares albergaron al RCA. Su primera sede estaba ubicada en la Avda. Belgrano 1732, sede de la oficina del Club de Empleados de Compañías de Seguros, donde se alquilaba una habitación por m$n 50,00 mensuales. Luego, en el Pasaje Güemes (actual Galería Güemes), donde ocupó cinco amplias habitaciones en las que se habilitaron la secretaría, sala para broadcasting (incluidas las reuniones de CD), sala de lectura, sala de exposición y sala con equipos de recepción y transmisión.

De allí, por razones económicas, en setiembre de 1926 se trasladó a la calle Carlos Pellegrini 428. 1° Piso Dto. “.A” y un año más tarde a Sarmiento 1609 y Rivadavia 2170.

En agosto de 1922 tuvo lugar la primera asamblea ordinaria del R.C.A., oportunidad en que se efectuó la renovación de autoridades y la aprobación del proyecto de estatutos, quedando a cargo de la Presidencia el Dr. Ezequiel P. Paz y de la Vicepresidencia el Ing. Teodoro M. Bellocq. El sostenido crecimiento en número de socios y experimentadores que concurrían al club para informarse sobre un medio de comunicación novedoso para la época, obligó a la nueva Comisión Directiva a trasladar una vez más la sede social al local mencionado en la Galería Güemes. Comenzó a editarse la Revista Social y a emitirse diariamente un boletín radial.

Para obtener el título de Operador de Radio otorgado por las autoridades nacionales, se rinde examen ante una Comisión formada por un representante del Ministerio de Marina y dos socios del Club, a tal efecto se dictan clases de técnica, telegrafía, electricidad, etc. Las clases de telegrafía estaban a cargo de Horacio Martínez Seeber.

Reconocidas casas proveedoras de artículos de radio y anexos concedían descuentos especiales a los socios del R.C.A., exponiendo materiales radioeléctricos en las vidrieras que el edificio tenía sobre la calle San Martín. En esa época, el Diario “La Prensa” publica una serie de 180 lecciones bajo el título “15 minutos diarios sobre Radiotelefonía” Con el objeto de propender a un mayor conocimiento de la “Telefonía sin Hilos” la Entidad decide su publicación en forma de libro, lo que fue posible gracias a la colaboración prestada por la autoridades del citado Diario
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En 1923 se funda en París una Asociación bajo el nombre de “Comité International de la T.S.F.”, integrada por representantes de Argentina, Austria, Bélgica, Canadá, Colombia, Cuba, Dinamarca, Egipto, España, Estados Unidos de Norte América, Francia, Gran Bretaña, Haití, Hungría, Italia, Japón, Luxemburgo, Mónaco, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Dominicana, Siam, Suecia, Suiza, y Checoeslovaquia. Este Comité, en atención a la gran cantidad de puntos comunes que pudieran presentarse a los juristas, técnicos, aficionados y usuarios de la telegrafía, decide la realización de un Congreso Internacional de los Aficionados y un Congreso Jurídico Internacional, a cuyo fin constituyen un comisión especial organizadora de los dos congresos.

Ambos tendrán lugar en París desde el Jueves de Pascua (16 de abril de 1925) al Lunes de Cuasimodo (sic) (20 de abril de 1925), con el siguiente Orden del Día:

1°) Organización de una Unión Internacional de los Aficionados a la T.S.F.
2°) Organización metódica de los ensayos técnicos de aficionados.
3°) Largos de onda de la radiotelefonía y de las transmisiones de aficionados.
4°) Utilización de la radiotelefonía para la educación.
5°) Lengua internacional auxiliar.

En octubre de 1924 el Radio Club Argentino acepta la invitación del Comité Provisorio pro-Congreso Internacional de la T.S.H. proyectado para la Pascua y al mismo tiempo se le encomienda trasladar la invitación al Radio Club Chileno-Valparaíso, Radio Sociedade de Río de Janeiro y al Montevideo Radio Club.

El R.C.A., fiel a su política de no realizar gestiones internacionales si contar con el consejo de las demás instituciones afines del país, dirigió a todos los radio clubes una circular anunciando su participación y solicitando el envío de “una memoria sobre los proyectos que a su juicio interesen a los aficionados argentinos”. En la edición del mes de enero de 1925 de la Revista R.C.A., ya se expresaba el pesimismo con respecto a la respuesta a esta solicitud, porque “la experiencia nos ha demostrado que las demás instituciones no dan a estas gestiones la importancia que merecen”.

Es así como en la reunión de Comisión Directiva del 12 de enero de 1925, se ofrece al Director de la Sub-Comisión de Propaganda, Enrique Repetto, la representación del Club ante el Congreso, el cual es aceptado por el Sr. Repetto “ya que coincide con la fecha del viaje que tenía proyectado al viejo mundo”.

El 4 de marzo de 1925, el Sr. Repetto se embarca en el vapor Almanzora, “un tanto decepcionado por la indiferencia con que fueron recibidos sus pedidos de informes y pareceres por la generalidad de nuestros aficionados y, sobre todo, y esto es precisamente lo más lamentable, por la mayoría de las instituciones de radio de nuestro país”. En efecto, las encuestas realizadas por el R.C.A. con el objeto de pulsar la opinión general, no dieron el resultado esperado y “la mayoría de nuestros radio clubes no creyeron oportuno dar importancia a la primera representación de nuestro país a un Congreso Internacional, al que no faltarán representantes de la mayor parte del mundo”.

Considerando que las necesidades y modos de pensar son análogos, el R.C.A. propone la realización de un Congreso de Delegados Americanos antes de inaugurarse las sesiones del Congreso Internacional.

Finalmente, el 18 de abril de 1925, el Congreso aprueba por unanimidad la constitución de la IARU -International Amateur Radio Union-, con el objetivo primordial de representar los intereses de la radioafición en las instancias internacionales. El delegado del R.C.A., Sr. Repetto, envía un extenso informe sobre su gestión, que se publicó en las ediciones de mayo, junio y julio de la Revista R.C.A. de ese año.

1929 se destacó, entre otras cosas, por la aparición de la primera edición del “Radio Amateur Callbook y, lo que es más importante, por la sanción de la Ley 9127, sancionada por el Poder Ejecutivo el 10 de abril de dicho año. En ese instrumento legal se norma el uso de osciladores maestros, límites de potencia, exámenes de conocimientos técnicos y telegrafía y en su artículo 41 establece que “las siguientes bandas de frecuencia podrán ser utilizadas por los aficionados, emitidas con ondas continuas, únicamente”

1.715-2.000 kHz 175-150 mts
3.500-4.000 kHz 85-75 mts.
7.000-7.300 kHz. 42,8-41 mts.
14.000-14.400 kHz 21,4-20,8 mts.
28.000-30.000 kHz 10,7-10 mts.
56.000-60.000 kHz 5,35-5 mts.

Este año se realizaría el 1er. Concurso Radiogoniométrico del R.C.A., con amplia repercusión. Si bien nadie pudo localizar la estación “fantasma”, se hizo entrega de una medalla al Sr. Horacio Martínez Seeber, por ser el primero en presentarse cuando se dio a conocer su ubicación. Se encontraba a sólo 100 metros de la meta.
La existencia de “ruidos parásitos” preocupaba al mundo entero. Prueba de ello es la existencia de una legislación cuyo fin era “proteger a los radioescuchas de los disturbios radiofónicos”. Atento a ello, el Radio Club Argentino presentó un memorial ante el Honorable Concejo Deliberante, solicitando la sanción de una ordenanza que garantizara dicha protección ante las perturbaciones que sufrían las recepciones de radio, producidas por diversos equipos eléctricos de uso comercial, industrial y doméstico. Debieron transcurrir seis años para que esta presentación origine la sanción de la Ordenanza N° 10.091, el 27 de diciembre de 1938.

Años después, en 1935, Edwin H. Armstrong realizaría una demostración de un sistema para la reducción de las perturbaciones. Para ello realiza una transmisión de Modulación de Frecuencia en 2,5 metros, es decir 112 MHz, dando el primer paso para las transmisiones de Alta Fidelidad con baja potencia, en una banda que en ésa época se entendía que ”no era demasiado útil”.

A través del tiempo la vida institucional del RCA atravesó diferentes acontecimientos entre los que se destacan los siguientes: El 24 de marzo de 1942 el Poder Ejecutivo ordena el QRT de las estaciones de radioaficionados y nuestra entidad inicia gestiones y logra la asignación de las bandas de 50-60 y 112-120 MHz, para permitir a los aficionados argentinos continuar activos. Debido a estas restricciones la actividad social cayó por varios años en una parálisis, con la consiguiente pérdida de socios y su consecuencia económica. Al finalizar la II Guerra Mundial, el 21 de noviembre de 1945 concluye el QRT, dando inicio a una nueva época en las comunicaciones.

El alto costo de la edición de la Revista propia, llevó a las autoridades de la Entidad a realizar un convenio con la Editorial Arbó y Revista Telegráfica, que perduró durante varios años. La editorial enviaba directamente la Revista a los socios y en la misma se publicaban notas de carácter general, interés social y artículos técnicos para los aficionados, incluyendo el Boletín Oficial del R.C.A. en el que se publicaban informaciones institucionales.

El rápido crecimiento del número de entidades vinculadas con la radioafición (radio clubes, círculos, grupos, etc.) convirtió en una difícil tarea lograr una representación cohesionada, ya que era imposible que las autoridades pudieran entenderse en forma individual con las más de 50 organizaciones existentes. Ya en 1947 se había intentado un acercamiento en este sentido, pero sin mayor éxito.

Con el fin de lograr la unidad de conjunto de todos los radioaficionados argentinos, del 21 al 28 de marzo de 1948 se realiza la I Convención Argentina de Radioaficionados, en la que se decide la creación de una organización de radioaficionados, con el Radio Club Argentino como Entidad Central. En octubre de 1949 tiene lugar la II Convención, de cuyo extenso temario aprobado se destaca la consolidación de la que sería Federación Argentina de Radio Aficionados al crearse el Consejo Federal y se fija la III Convención para el mes de octubre de 1950.

Es en esta Convención que los representantes de veintidós provincias más la Antártida, aprueban una Resolución con un único punto, en la que se instituye como Día del Radioaficionado al 21 de octubre, “en conmemoración a la fecha de fundación del Radio Club Argentino”.
El Año del Libertador General San Martín de 1950 se caracterizó por el éxito alcanzado en los concursos que tuvieron lugar durante todo el año. El 1° Concurso Latinoamericano y los concursos Localidades Argentinas y Todas las Provincias y Gobernaciones en Tiempo Mínimo permitieron estrechar vínculos entre los aficionados del país y los de países americanos, Por otra parte se registró un importante aumento de los solicitantes de certificados, tanto a nivel nacional como internacional.

El 30 de setiembre de 1950 el H. Congreso de la Nación sanciona la Ley 14006, declarando de interés nacional la actividad de los radioaficionados. Esta Ley fue el primer instrumento legal que respaldó nuestra actividad.

Al cumplir su XXX Aniversario, el R.C.A. ya se encontraba instalado en el 7° piso del Automóvil Club Argentino. Esta fue una época de gran renacimiento de la actividad radial. El apoyo del ACA era retribuido por la permanente colaboración de LU4AA como cabecera de las transmisiones y seguimiento de las carreras de Turismo de Carretera.

Entre ellas cabe destacar la famosa Buenos Aires-Caracas-Lima-Buenos Aires, en las que se seguía paso a paso el resultado de las etapas que realizaban inolvidables corredores como Juan Manuel Fangio, los hermanos Gálvez, Domingo Marimón y tantos otros.

Los avances tecnológicos de la época nos ofrecían las últimas novedades, comenzaba a ponerse de moda el transceptor y el interés por el sistema de BLU comenzaba a desplazar a los equipos de AM. En materia de receptores de comunicaciones son los más codiciados varios famosos como el Collins 75A1, Eddystone 750, Hallicrafters S-76 o el Hammarlund Super Pro. Era una época en que los aficionados se desvelaban por construir la mejor antena direccional.

Un nuevo país, para deleite de los DXistas está en el aire: Andorra sale por primera vez utilizando el Prefijo Internacional PX. En el mes de agosto de 1951 llegan al país los equipos transmisores y sistemas irradiantes de la Televisión. Este último es instalado en el edificio que era entonces del Ministerio de Obras Públicas, en la Av. 9 de Julio entre Moreno y la Av. Belgrano. El 13 de octubre de ese año, en el transcurso de la cena del 30° Aniversario del R.C.A. se pudo ver, en dos receptores de TV especialmente instalados por las empresas Standard Electric Argentina y Philips Argentina S.A., un programa especial de tres horas emitido por LR3TV, quienes ofrecieron esta transmisión como testimonio de reconocimiento por la acción cumplida por el Radio Club Argentino durante sus 30 años de vida en beneficio de la divulgación, desarrollo y perfeccionamiento de las radiocomunicaciones.

LU4AA y 14 estaciones participan en la banda de 20 metros, de tareas relativas a las elecciones nacionales del 11 de noviembre. El R.C.A. patrocina la realización de los sucesivos CFR (Consejo Federal de Radioaficionados).

En 1952 se funda la Federación Argentina de Radioaficionados, de la que el RCA es la Entidad Central, con el objetivo de continuar la acción de los CFR. Luego de algunas discrepancias, el RCA decide retirarse de la Federación y continúa su acción en forma independiente.

El 9 de julio de 1953 se habilita la nueva banda de 21 MHz en la República Argentina.
En el año 1958 se producen en nuestro país catastróficas inundaciones y debido a la carencia de comunicaciones por el aislamiento de las localidades costeras del Río de la Plata, el R.C.A. acude con sus socios al llamado de la autoridades nacionales, integrando un sistema de estaciones móviles y fijas de todo el país, que permitió superar la falta total de comunicaciones.

El 2 de octubre de ése mismo año, con la firma de la escritura traslativa de dominio de la finca de Carlos Calvo 1424, queda definitivamente cristalizado un sueño largamente acariciado: La casa propia.

En el mes de junio de 1958 se publica el primer número de la Revista QSL, órgano de difusión de la Entidad, que se editaría en forma continuada hasta julio de 1979 y un último número en julio de 1960.

El 11 de diciembre de 1961 el Poder Ejecutivo Nacional aprueba la Ley 16.118, que en el Artículo 1° declara de Interés Nacional la actividad de los radioaficionados y define la calidad de los mismos según el Art. 31 del Reglamento de Telecomunicaciones, anexo al Convenio Internacional de Telecomunicaciones, Ley 13.528. En su Art. 7° deroga la vigencia de la Ley 14.006 del año 1950.

Luego de largas y arduas gestiones, se logra que la Secretaría de Comunicaciones, por Resolución N° 536-SC-66, establezca la Tarifa Reducida para el despacho de tarjetas QSL para toda América y España, ampliándose posteriormente para todo el mundo.

El 22 de agosto de 1972 se sanciona la Ley 19.798 llamada “Ley Nacional de Telecomunicaciones”, modificatoria de la Ley 13.528, confirmando que el Servicio de Radioaficionados constituye una actividad de Interés Nacional.

En 1978 se realiza un nuevo intento de realizar una publicación oficial del R.C.A., cuando ve la luz la Revista del R.C.A. de la que se publicó un número en el primer trimestre de ese año. Al año siguiente se publica la Revista Megahertz, de la cual se editan dos números.

Con una activa participación del R.C.A., el 10 de diciembre de 1979 se materializó el tratado de reciprocidad para la actividad de los radioaficionados entre nuestro país y la vecina República Oriental del Uruguay. Ese mismo año se realizan importantes obras de remodelación y mantenimiento de la Sede, para un mejor aprovechamiento de edificio, que ya comenzaba a dar signos de evidente deterioro.

En la permanente búsqueda de la tan ansiada unidad, participa de la fundación del Consejo Nacional de Radio Clubes, del que es su Secretaría Ejecutiva, concebido con un concepto diferente al de la F.A.R.A. con un criterio más federal, ya que su conducción estaba, rotativamente, a cargo de radio clubes y sus organismos de funcionamiento, en lugar de personas, estaba a cargo de otras entidades, nuevas desilusiones en cuanto a los criterios de organización hacen que, una vez más el RCA decida apartarse de la organización.

En octubre de 1980 se reanuda la publicación de la Revista R.C.A., sus primeras ediciones con características de periódico, posteriormente y durante varios años es reemplazada por el Boletín Sumario de publicación mensual, que perduró hasta 1986, siendo su continuadora la “Revista R.C.A.”, que con distintas alternativas continúa hasta el presente.

Durante la Campaña Antártica 1981/1982 el Radio Club Argentino realiza una operación especial, en la que se activaron diversas bases. Durante los 40 días de actividad se realizaron 17.500 comunicados. La Entidad contó, como es habitual, con el apoyo de las principales firmas comerciales de la especialidad.

A partir del 1° de enero de 1982, por Resolución N° 568 de la C.N.T., se habilita la banda de 24 MHz, correspondiendo a los radioaficionados argentinos el honor de pertenecer al primer país del mundo que habilita alguna de las tres nuevas bandas asignada por la WARC (Conferencia Mundial Administrativa de las Radio Comunicaciones) del año 1979. El Radio Club Argentino inauguró oficialmente los 24 MHz con comunicados realizados con la “Misión Antártida”, Ese mismo año, se inauguran las nuevas estaciones y aula del Club.

La estación oficial del R.C.A. se mantuvo en el aire en forma permanente desde el 02 de abril de 1982 hasta el 16 de junio del mismo año, encargada del tráfico de bienestar de los integrantes de las FFAA destacados en las Islas Malvinas. Para ello se organizó un plan de operación del que tomaron parte gran número de socios, con una destacada participación de los entonces jóvenes radioaficionados.

El 22 de julio de 1983 el Radio Club Argentino solicitó la habilitación de las bandas de 10 12 y 18 MHz, solicitud que es aprobada por Resolución 316-SC-83.

Una nueva actividad se realiza durante la Campaña Antártica 1983/84, participando de ella operadores designados por el R.C.A.

El R.C.A. a invitación de las autoridades de la Secretaría de Comunicaciones, integra el Consejo Asesor Honorario de Radioaficionados, desde 1985 hasta su disolución.

En octubre de 1986 el RCA fue la entidad organizadora y anfitriona de la IX Asamblea General de la Región 2 de la IARU, en la ciudad de Buenos Aires. Con la sola excepción de la realizada en Miami, esta Asamblea fue la que tuvo la mayor asistencia de delegados de los radio clubes de toda América. En esa ocasión, se obtuvo de la Secretaría de Comunicaciones la autorización para que todas las estaciones de radio clubes del país, que así lo desearon, utilizaran la Señal Distintiva Especial AZ1ARU con un agregado identificatorio. Para promocionar el acontecimiento y lograr el máximo de estaciones participantes, se ofreció un Diploma Especial. Asimismo, se otorgó a todos los asistentes extranjeros una Licencia de Cortesía que les permitía operar durante su permanencia en la Argentina.

Durante varios años la década de los ’90 y hasta los primeros años de los 2000, el Club participó activamente en los viajes de la Fragata A.R.A. Libertad, cuando las condiciones lo permitieron se embarcaron operadores y en otros, se efectuó el control del tráfico con radioaficionados para el otorgamiento del Diploma Especial que otorgaba la Entidad.

En el curso de los años 1993/1994, se realizan diversas obras en el edificio social, ampliándose el salón principal y el subsuelo, renovándose las áreas de servicios. Se traslada la sala de Presidencia y de reuniones de C.D. a su emplazamiento original y se remodela el antiguo garaje y sector de carboneras, donde se trasladan la administración y el Servicio de QSL, con una mejor disposición para la atención de los socios.

La Entidad no podía permanecer al margen de los avances técnicos que, aunque de otro origen, servían para el mejoramiento de los canales de información con sus asociados, los radioaficionados argentinos y del resto del mundo, por lo que en el año 1996 comienza a publicarse la página de Internet www.lu4aa.org

El 7 de noviembre de 1996 el H. Congreso de la Nación la Ley 24.730/96 aprobando el Convenio Interamericano sobre Permiso Internacional de Radioaficionado (IARP), cuyas normas administrativas fueron aprobadas por la Res. SC-3745. El Art. 1° de dicha norma autoriza a la C.N.C. a aplicar la norma “por sí o por quien ella designe” Por aplicación del mencionado artículo la emisión de dicho Permiso Internacional es encomendada al Radio Club Argentino.

Anualmente, hasta el año 1997, el R.C.A. participó de las reuniones de las entidades integrantes del área “G” de la I.A.R.U., en las que se analiza la situación de las radioafición en la región y se preparan las propuestas para presentar en la siguiente Asamblea General. Ese mismo año se pone en juego el nuevo Concurso Challenger Verificación Emergencias, que se disputó hasta el año 2002 en que debió desactivarse por razones de seguridad.

Como una demostración más del respeto que la Entidad ha demostrado para con quienes han dedicado una vida a la radio, en 1997 instituye la Medalla y Diploma 50 Años con la Radioafición.

Con el objeto de ampliar la comunicación con sus asociados, el Club comienza a editar y distribuir por e-mail un Boletín Electrónico con las noticias de mayor relevancia del momento.

En la Asamblea de la Región 2 de la I.A.R.U., celebrada en 1998 en Porlamar, Isla Margarita, Venezuela, la delegación del R.C.A. presentó una moción, coincidente con la Resolución de la Naciones Unidas, para que las entidades integrantes de la Región utilicen la doble denominación cuando se refieran a las Islas Malvinas. Esta moción fue aprobada. Ante ciertas presiones internacionales la Secretaría de la Asamblea interpuso una observación en el sentido que la misma quedara en suspenso hasta que se asegure de que la mencionada Resolución de la O.N.U. mantuviera su vigencia. El R.C.A. realizó las gestiones necesarias ante el Ministerio de Relaciones Exteriores, Departamento Islas Malvinas, el que emitió una comunicación oficial que establecía, sin lugar a dudas, la vigencia de la misma, con lo que la moción aprobada por Documento YV-21-A de la Asamblea, tuvo plena vigencia.

Convocado por las autoridades de la Secretaría de Comunicaciones, el R.C.A. participó de las reuniones que tenían por fin redactar las Normas que rigen al Servicio de Radioaficionados, la que quedó plasmada en la Resolución 50/98, actualmente en vigor.

En 1998 se adquiere la propiedad lindera con el objeto de ampliar la sede social. Este fin no se ha logrado debido a que las autoridades del Gobierno de la Ciudad, con posterioridad a su compra, han dispuesto que no pueden modificarse las construcciones existentes en la cuadra, lo que frustró el proyecto ampliatorio.

En 1924 Don Carlos Braggio batió el record mundial de distancia al comunicar con Nueva Zelandia y al cumplirse en 1999 el 75° Aniversario de dicho evento, el R.C.A. organizó una serie de actos que culminaron con una actividad de una semana de duración, durante la cual, por primera vez, todos los radioaficionados argentinos, cualquiera fuera su categoría, podrían utilizar un Prefijo Internacional Especial (L2, L3 y L4), por su parte el Club puso en el aire la señal L75CB. La entidad ofreció entregar sin cargo todas las tarjetas QSL que fueran necesarias para confirmar estos comunicados. El éxito fue tal que debieron imprimirse cerca de 45.000 tarjetas. La magnitud de la actividad la da el comentario efectuado por OA4QV sobre el proyecto del RCA: “Los felicito, ustedes han conmocionado a la radioafición mundial en el fin del milenio”

Al año siguiente se conmemora el 75° Aniversario de la fundación de la I.A.R.U. y entre las actividades recordatorias, el R.C.A. puso en el aire la estación AY4AA/Móvil Aérea. decidiéndose además continuar con el sistema empleado el año anterior al permitir el uso de un Prefijo Internacional Especial, con idéntico ofrecimiento de tarjetas sin cargo, lo que determinó que una vez más debieran entregarse más de 35.000. También en esta ocasión se ofreció un programa de Diplomas Especiales que convocó a gran número de aficionados de nuestro país y el resto del mundo. La estación de la Entidad tomó parte de la actividad con la Señal Distintiva Especial AY1ARU.

Los años 2000 se destacan en la historia del RCA por la gran cantidad de actividades radiales realizadas, sea por la propia institución –Isla Martín García, móviles marítimas de la Armada Argentina, móviles aéreas, monumentos históricos, operaciones antárticas, cruce de los Andes- y por propuestas que convocaron al mayor número de radioaficionados de la década, como el Diploma Estaciones Ferroviarias con su Jornada Anual, y más recientemente, el Proyecto Bicentenario, en celebración del 200º Aniversario de la Revolución de Mayo.

En el mes de noviembre de 2000 comienza los días viernes la emisión del Boletín Radial, la que se ha mantenido en forma permanente hasta la actualidad.

Una vez más, sus representantes participan en el año 2002 de nuevas reuniones convocadas por la Secretaría de Comunicaciones para prestar su asesoramiento en la modificación de la norma en vigor, la que pese al largo tiempo transcurrido aún no ha sido sancionada.

En el año 2003 la C.N.C. había autorizado, por el término de un año, las experiencias de baja potencia en la banda de 136 kHz, bajo el control del Radio Club Argentino y en el caso que no se registraran quejas o reclamos, se asignaría definitivamente.

A comienzos del mes enero de 2004 un equipo de operadores del R.C.A. realiza el Cruce de los Andes, por la ruta del Libertador Gral. San Martin, durante la misma se activan todas las estaciones ferroviarias del ex-ferrocarril Buenos Aires al Pacífico y los Monumentos Históricos ubicados en la ruta, llegando hasta el Campo de Chacabuco.

Durante ése mismo año se presentó ante la C.N.C. una nueva propuesta de modificación de la Res. 50/98, la segunda en tres años, sin resultados positivos.

Considerando que no se habían presentado reclamaciones sobre las experiencias en la banda de 136 kHz, la C.N.C., respondiendo a un requerimiento del R.C.A., procede a su asignación definitiva mediante Resolución TRENCNC 9749/04.

Los días 4 y 5 de setiembre de 2006 se realiza en la Ciudad de Buenos Aires la Reunión del Comité Ejecutivo de la Región 2 de la I.A.R.U., en la que el R.C.A. fue invitado a presentar un informe sobre la actividad en nuestro país.

El 20 de diciembre de 2006, mediante Resolución CNC 4511, el Radio Club Argentino es habilitado para realizar cursos de Radio operador de Telecomunicaciones Radiotelefonista Restringido.

En septiembre de 2007 la Entidad envía a sus Presidente y Vice a la Asamblea General de la Región 2 de la I.A.R.U. que se realizó en la Ciudad de Brasilia, en la que desarrollan una activa y destacada participación.

Desde ese año, el RCA participa ininterrumpidamente en las reuniones preparatorias que se realizan en nuestro país, para las Conferencias Mundiales de Radio que la UIT celebra periódicamente en Ginebra, en las que obtuvo el apoyo de las autoridades nacionales para todas las iniciativas llevadas adelante por la IARU para la ampliación del espectro asignado a los radioaficionados en el mundo.

A comienzos de 2008 comienza la emisión del Boletín Newsletter, destinado a informar a los socios, cuando las circunstancias lo requieren, de noticias y novedades de nuestra actividad.

Sin lugar a dudas, 2012 constituyó un nuevo punto de inflexión en la historia de nuestra entidad. Luego de cinco años de intenso trabajo y con el permanente acompañamiento de la Asamblea de Socios, el RCA adquirió su nueva Sede Social.

Hacia fines de 2014, el RCA tuvo una destacada intervención en el Congreso de la Nación, durante el debate de la nueva Ley de TICs, logrando la preservación del marco legal de nuestra actividad.

Y llegamos a enero de 2016, que inauguramos con una operación desde la Base Carlini, en las Islas Shetland del Sur de la Antártida Argentina…

Como podemos ver, el RCA ha ejercido el liderazgo necesario en los años de formación de la radioafición argentina y ha sido parte de su historia. Será también, sin ninguna duda, parte de su futuro. El pasado no puede ser modificado, pero el futuro está por construirse y es nuestra obligación y derecho el hacerlo.

Han pasado 94 años en los que ustedes han confiado en nosotros tantas veces, y tantas veces nos han ayudado a avanzar, hemos estado juntos y acompañándolos en todo momento, por eso es lícito que juntos nos pongamos a imaginar ese futuro.

Ese soñado futuro de unidad y crecimiento en armonía que todos los radioaficionados argentinos nos merecemos.

 
Bibliografía
Revista R.C.A.
Revista Telegráfica
Historia y Cronología de las Radiocomunicaciones de Lucio Moreno Quintana (h)
Documentación personal de Víctor A. Castro (ex-LU2BJ)
Biblioteca Diario La Prensa
Biblioteca del Radio Club Argentino
Archivo General de la Nación